Sex Education
Puedes ver la segunda temporada de Sex Education en Netflix

Sex Education: la serie que necesitamos

Fotografía de Netflix

Alerta Spoiler

Antes de ponerte a leer esta valoración de Sex Education debes saber que nos van los spoilers y aquí encontrarás algunos, tanto de la primera como de la segunda temporada.

Dicho esto, los fans de Sex Education estamos de enhorabuena. Laure Nunn, directora de la serie, nos obsequió a principios de año con una nueva temporada, para que empezáramos el año motivados.

No es para menos.

Tramas pendientes

Los que nos bebimos la primera entrega como si fuera un refrescante sorbete de limón estábamos sedientos de saber si finalmente Otis (Asa Butterfield) conseguía tener un orgasmo, si perdía la virginidad o si Adam (Connor Swindells) era homosexual.

¿El encuentro con Eric (Ncuti Gatwa) fue un simple desliz?

Muchas preguntas habían quedado en el aire después de la primera temporada.

El pasado 17 de enero pudimos dar respuesta a muchas de esas incógnitas, generando a su vez otras nuevas.

Un punto de partida común

La serie se presentó hace un año con una estructura muy convencional, fácilmente reconocible en otras series anteriores como Glee, Por 13 razones o Gossip Girl.

Un pasillo de instituto americano lleno de taquillas por donde se pasea el grupo más popular del centro, el matón hijo del director y un protagonista nerd, cuyo mejor amigo es un extrovertido chico gay al que le hacen bullying.

Sin embargo, Sex Education no está diseñada exclusivamente para entretener. Con un título totalmente descriptivo, nadie pensó que Sex Education podría llegar a enriquecernos tanto.

Con un escenario común, Laurie Nunn es capaz de ahondar en temas muy complejos con una naturalidad adictiva.

Basada en hechos reales

Sex Education está en más de una escena basada en hechos reales. Así lo recuerda Judit Vela en la Revista Mirall (en catalán), en la que afirma que en “una escena de la segunda temporada se ve cómo un hombre abusa sexualmente de una de las alumnas del Instituto Moordale”, hecho que está inspirado “en su propia experiencia como mujer”.

Sex Education es un ejercicio de madurez y responsabilidad que tanto la trama como los personajes requieren.

Una serie con perspectiva de género

En la anterior temporada, Sex Education sacó a relucir debates como el aborto, la masturbación femenina o la homofobia. Pero la mirada que se escondía detrás de cada uno de estos temas es netamente femenina. Es la misma mirada que encontramos en la segunda temporada.

Gracias a la pareja profesional que conformaron Otis y Meave (Emma Mackey), el negocio de la consultoría sexual funcionó de maravilla entre los alumnos.

Otis, un adolescente inexperto, se abastecía de los consejos que escuchaba de su madre, la Dra. Jean (Gillian Anderson) sexóloga profesional, al pasar consulta a sus pacientes. Así, el protagonista resolvía los problemas sexuales de los estudiantes, mientras que ganaba dinero y los espectadores nos sentíamos identificados con algunos de los temas que trataba.

¡Habemus trama gay!

A pesar de que el negocio de Otis creció, desde el colectivo homosexual, representado por Eric, sentíamos cierta necesidad de profundizar sobre la sexualidad de este personaje y recibir algunas clases más centradas en el público gay.

Terminamos la primera temporada con la esperanza de que en la segunda Laurie Nunn nos diera lo que queríamos, y así fue. La directora de Sex Education no nos decepcionó.

En la segunda temporada Eric por fin se enamora. La nueva incorporación de Rahim (Sami Outalbali), romperá los esquemas de nuestro protagonista, que se sentirá algo contrariado por el regreso de Adam, el hijo del director con el que tuvo un encuentro sexual al finalizar la primera temporada (no exento de polémica).

Sex Education
Sam Taylor / Netflix

Esta segunda entrega también profundiza en el personaje de Anwar (Chaneil Kular), el otro chico gay del instituto que forma parte del grupo de los estudiantes más populares.

Gracias a él recibimos una clase sobre sexualidad más exclusiva para el colectivo y comprobamos que la base para solucionar los problemas de pareja es la comunicación.

De hecho, hasta los más “guays” del instituto tienen inseguridades y temores que los frenan en las situaciones más cotidianas.

El amor de unos padres es infinito

Otro de los temas que considero importante destacar es la relación de Eric con sus padres.

En la anterior temporada nos quedamos petrificados con la conversación que tuvo el padre de Eric con su hijo antes de asistir al baile de fin de curso.

Todos temimos por lo que el padre pudiera decirle a su hijo. Su apariencia tosca y ruda no auguraba nada bueno, pero Laure Nunn jugó con nuestros estereotipos de género para contradecirnos.

Nos tuvimos que quitar el sombrero al escuchar las sabias palabras de un padre orgulloso de la forma y expresión de ser de su hijo.

Al igual nos ocurrió con Glee, dirigida por Ryan Murphy.

Burt Humme (Mike O’Malley), padre de Kurt (Chris Colfer) -el protagonista homosexual de Glee-, fue fiel defensor de su hijo durante toda la trama.

Con ellos aprendimos que los que nos quieren lo hacen por ser quienes somos, solo que no nos lo han dicho nunca porque, posiblemente, no le hayamos dado la oportunidad. (O no sepan como hacerlo).

Regresemos a Sex Education.

La madre y los hermanos de Eric se mantuvieron más al margen en la primera temporada, no porque no lo aceptasen, sino por protección.

El padre pretendía no hacer sufrir al resto de familiares de los temores que siente él, siente Eric y sentimos todo el colectivo LGBT+ al enfrentarnos al mundo, empezando por la aceptación, sin ir más lejos.

Yo quisiera brindar por todas esas madres, esos abuelos y esos familiares en general que no saben cómo enfrentarse a esta nueva situación para ellos.

Habiendo sido educados en la norma heteropatriarcal, es nuestra responsabilidad enseñarles a deconstruir todo ese conocimiento, para llegar a comprender el nuevo paradigma que se les presenta.

Será en esta nueva temporada cuando tengamos que elogiar a la madre de Eric, debido a que confirma lo anteriormente expuesto: el amor de una madre es infinito.

¿Cuánto de hombre eres?

Esa pregunta es la que Otis se hace en esta segunda temporada y a la que trata de darle respuesta. Laurie Nunn decide cerrar la nueva entrega de su flamante serie con el debate de la cuestionada masculinidad del hombre.

Otis, un adolescente sin grandes referentes masculinos en su círculo más cercano, no se siente identificado con el patrón de macho que marca la sociedad.

La figura paterna, en la que se tendría que fijar, brilla por su ausencia.

El director del instituto no sirve. Las parejas sexuales de su madre tampoco.

El protagonista es un hombre sensible y con un gran mundo interior al que le cuesta compartir con alguien que no sea su mejor amigo, Eric. Por eso precisamente, cuando intenta ser lo que no es y parecer un fucker, que no tiene reparo en tratar a las mujeres como objetos, se siente mal y busca ayuda.

Con la reencarnación del personaje de Asa Butterfield, Laurie Nunn ejemplifica a todos esos hombres que no nos sentimos identificados con el patrón de hombre fuerte y rudo marcado como estereotipo.

Otis da voz a todos los hombres a los que nos frustra no poderle dar a la sociedad lo que espera de nosotros. Porque si eres homosexual, se sobreentiende que serás sentimental (fuerte estereotipo contra el que también debemos luchar), pero si eres heterosexual, la gente te llamará para arreglar la tubería del lavabo y… ¡cuidado como no sepas!

Nuevamente debemos esquivar los mensajes que nos lanza la sociedad, crear los nuestros propios y ser fieles a nosotros mismos.

Sobre todo, debemos intentar no hacer daño a las personas que queremos, como nos enseña Sex Education.

En pleno siglo XXI, ya no sirve un solo guión para toda la sociedad: la masculinidad puede representarse de muchas formas.

Sex Education no es una serie creada estrictamente para entretener. El argumento, el desarrollo de cada trama y la evolución emocional de los personajes dan material suficiente para reflexionar largo y tendido. Contigo mismo, con tus amigos e incluso con tu familia.

Es una serie para ver un domingo de resaca y pensar durante el primer café de un lunes por la mañana ¡Bébetela con calma!

La tercera temporada de Sex Education todavía no ha sido confirmada, aunque Laure Nunn ha expresado en varias entrevistas su deseo de rodar nuevos episodios.

Deberemos estar atentos a finales de 2020 o principios de 2021 para tener más información.

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Escrito por
Yónatan González García
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