Nosotros somos: ganar la libertad

Nosotros somos: ganar la libertad

El primer día del orgullo gay o como ver nacer la bandera arcoíris

Hace unos días la plataforma de webseries y contenido nativo digital de RTVE, Playz, estrenaba el primer capítulo de Nosotros somxs, una serie documental idea de César Vallejo y Paco Tomás que repasa cuarenta años de activismo LGTB en España.

La primera entrega, Amarillo, se centra en el periodo histórico que va desde que en pleno franquismo se encarcelaba a los homosexuales por el simple hecho de serlo, hasta la derogación de la Ley de Peligrosidad Social, que como bien explica el documental, no supuso el final real de la persecución.

La webserie titula cada capítulo con uno de los colores que conforman la bandera LGTB: rojo, naranja, amarillo, verde, azul y violeta. El primero se llama Amarillo porque este color representa la luz del sol, convirtiéndose así en un homenaje a todos los que fueron encarcelados o privados de libertad por las leyes franquistas.

Este es el primer hilo conductor del capítulo. El segundo, la conversación entre Antoni Ruiz, expreso social en Valencia y Alejandro Pe, joven que gracias a YouTube pudo investigar quién era y aprendió a identificarse con el género sentido.

Ese diálogo guía toda la narración e invita a reflexionar alrededor del valor del activismo en su estado original y nos recuerda, una vez más, que hoy no estaríamos donde estamos si no fuera porque otros se pusieron delante de los grises antes que nosotros.

Nosotros somos: ganar la libertad

El valor del primer capítulo es infinito. Aparecen activistas históricos como Silvia Reyes, Armand de Fluvià, Maria Giralt, Boti G. Rodrigo, Jordi Petit y Beatriz Gimeno, historiadores como Ramón Martínez y sociólogos como Víctor Mora, Fefa Vila y Gracia Trujillo.

Estos testimonios, que dan voz a todas las letras del colectivo LGTB y analizan ese periodo histórico desde diferentes disciplinas de las ciencias sociales, son imprescindibles para comprender el inmenso valor que tuvo la lucha activista por nuestros derechos en aquellos tiempos tan difíciles.

Como bien recuerdan Beatriz Gimeno, Maria Giralt y Gracia Trujillo, el movimiento de liberación LGTB bebe directamente del feminismo, y las lesbianas que se sumaron a su causa realizaron un activismo más consciente, constante y reivindicativo que el que recorrieron los hombres gais, que a menudo no vieron en el patriarcado una amenaza contra la que luchar.
Aunque existe una generación LGTB más joven que la mía, reconozco que incluso los que nacimos alrededor de 1980 tenemos una deuda pendiente con todos los que, una o dos generaciones antes, se enfrentaron a la dictadura para luchar por nuestros derechos. Una lucha que, recordemos, empezaba por redefinir el mismo concepto de derecho a la libertad.
Por eso el primer capítulo de Nosotros somxs es también un toque de atención a todos los que hoy disfrutamos de nuestra libertad sin límites:  nos hemos olvidado de esos mayores que estuvieron en la primera fila de la reivindicación y hemos apartado al conjunto de nuestros mayores LGTB del movimiento.
Como si nunca fuésemos a envejecer. Como si nunca fuéramos a dejar de tener el cuerpo terso y elástico que hoy disfrutamos. Como si nunca fuéramos a sentirnos solos.
Como si besar con pasión a tu novio por la calle siempre hubiera sido fácil.
Amarillo te recuerda constantemente que la deuda con nuestra memoria histórica es incalculable.

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Escrito por
Daniel Vilosa

Periodista especializado en actualidad LGBT, es fundador de La Pluma Invertida. Trabaja como ejecutivo de cuentas en la agencia de marketing Goalplan y gestiona puntualmente medios en el gabinete de comunicación IP Comunicación. Vive en Barcelona.

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