The best day of my life: el derecho a la alegría

Si has estado en el World Pride de Madrid el primer documental de Fernando González Molina te toca la fibra. Te reconoces en el vaivén de una energía desbordante. A tu alrededor ocurren muchas cosas, muy seguidas, y todas en muy poco tiempo. Sabes que estás viviendo un momento único que costará repetirse. Para muchos de nosotros el World Pride de Madrid fue la conquista del aire.

The best day of my life narra la historia de seis activistas LGTB que viajan desde sus lugares de origen a la capital para vivir una experiencia única. En Madrid, Ruth, Nick, Max, Geena, Timo y Abril se conocen y nos cuentan qué significa estar ahí en ese momento. De alguna manera, salvando las muchas (muchísimas) distancias, te resulta fácil identificarte con ese viaje personal en el que los seis protagonistas se conectan consigo mismos y dan un paso más en su camino hacia la libertad, que es lo único que tienen todos en común.

A Ruth ser lesbiana en Uganda puede costarle siete años de prisión. Abril es consciente de que iniciar un proceso de transición pasada la treintena genera muchas preguntas. Nick y Max tenían el pavor dibujado en la cara cuando el equipo de rodaje del documental estuvo retenido unas horas en Rusia porque faltaba “un papel del visado”. Geena sufrió bullying en su instituto almeriense. Timo no permitirá jamás que su sordera le impida seguir ganando medallas saltando desde un trampolín.

Los protagonistas explican sus sueños, desvelan sus contradicciones y saben que la realidad que deberán enfrentar cuando acabe la semana del Pride no será fácil. Regresa tú a Rusia después de haber follado en libertad. Esa es una parte de la esencia que González Molina quiso retratar: queda mucho trabajo por hacer y cada historia es un mundo.

Una parte de la crítica ha considerado que el documental no es lo suficientemente completo por tres razones. La primera es que deja de lado las numerosas críticas que hubo a la organización por parte de otros activistas y medios LGTB y, por tanto, no acaba de ser un retrato de la edición 2017 del World Pride. La segunda considera que el documental acaba transmitiendo sensiblería con tanta puesta de sol y mirada perdida al horizonte. La tercera, finalmente, valora que tampoco  puede considerarse un documento válido sobre la vida LGTB en el mundo porque no profundiza en las realidades hostiles de cada una de las historias.

La crítica tiene razón en todo, es cierto, pero The best day of my life no tiene como objetivo ninguna de las tres reclamaciones que se le hace. El documental piensa en grande y considera que es más importante mostrar unas pinceladas de la realidad que no detenerse en el detalle. Ya hubo medios que relataron las contradicciones y excesos del World Pride. Ese era su trabajo. De la misma manera, el documental es material sensible si tienes lágrima fácil porque conecta con la idea de que puedes ser feliz, una máxima que los protagonistas de las historias no siempre tienen claro.  En realidad, tampoco puedes mostrar seis realidades tan complejas en profundidad porque para conseguirlo, sería necesario rodar seis documentales independientes.

The best day of my life nos recuerda que tenemos derecho a la alegría. Quiere decirnos que la lucha continua y que no daremos el brazo a torcer en esa batalla por unos derechos que nos pertenecen por el simple hecho de haber nacido. En unos años veremos este documental como un pequeño testimonio de dónde estábamos en diferentes partes del mundo en 2017 y nos servirá como guía para valorar cuánto hemos avanzado o retrocedido en ese tiempo.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s