LeBeau Foto: “La mayoría de chicos no se sienten guapos hasta que empiezan a subir en likes”

Retrato “Class Clown” de @lebeaufoto. Modelo: @mgrau34

LeBeau foto cumple siete años. Su proyecto en Instagram nació al poco de llegar a Barcelona. Aunque empezó siendo un ejercicio de fotografía de los deseos de los hombres gais de la ciudad, con el paso del tiempo evolucionó y sacó del armario sus fetiches eróticos.  Desde entonces ha fotografiado el alma de unos 400 hombres en blanco y negro sin usar Photoshop. Mientras pactamos las condiciones de la entrevista, como su deseo de mantener el anonimato, me propone una sesión de fotos para que yo mismo experimente qué se siente siendo un chico LeBeau: vergüenza, naturalidad, sentido del humor y una extraña sensación de no reconocerse en sus fotos, como si la distancia entre lo que él ve y lo que somos fuese infinita.

¿Cómo empezaste a hacer fotos?

Siempre me ha gustado la fotografía. Cuando era pequeño siempre llevaba una cámara en la mano y siempre he querido hacer desnudos masculinos, pero no sabía por donde empezar. En Miami era imposible hacer un proyecto así. Cuando llegué a Barcelona pregunté por Internet si alguien quería hacerse fotos y me contactó un chico, justo antes de Navidad, y me dijo que quería hacerse fotos desnudo para su novio como regalo. Se las hice y me gustó el resultado, abrí mi cuenta en Tumblr y empecé a buscar a otros chicos, pero cuando los paraba en el gimnasio o en la calle todos me decían: “yo no soy modelo”, pero yo buscaba tíos como ellos, de la calle. Esa era la respuesta en el 98% de las veces que yo le pedía a un tío que se dejase fotografiar.

¿Somos esclavos de nuestro cuerpo?

Cuando empecé el proyecto pensaba eso, pero a medida que he ido fotografiando a tíos, cada uno tiene su propia razón para hacerse fotos: unos se encuentran en un gran momento de su vida y quieren dejar constancia para observarse cuando tengan 80 años y puedan recordar que un día estuvieron buenos; otros han roto una relación y si el novio les decía que estaban gordos, han querido retratarse después de ponerse en forma como venganza, pero también como ejercicio de superación personal. Todo el mundo tiene su rollo de por qué lo hace. Eso es lo que más me fascina del proyecto. Cuando yo preguntaba a los chicos por qué no querían hacerse las fotos, uno me decía que no le gustaba su nariz, a otro no le gustaba su barriga y eso era lo que más me llamaba la atención. Así decidí que una de las bases del proyecto sería no usar Photoshop: tal como hago las fotos, saco la tarjeta y las subo. Alguna vez ajusto la iluminación, pero muy poco.

“LeBranded”. Fotografía de @lebeaufoto. Modelo: @gosh_pup Ejemplo de cómo los modelos se implican e identifican con la marca LeBeau Foto.

¿Cómo empezaste a interesarte por los fetiches?

Uno de los primeros modelos que tuve, que estaba en una relación durante más de diez años, me contó que le encantaba que lo ataran y lo amordazaran, pero que nunca se había atrevido a contárselo a su novio. Flipé. ¿Cómo puedes vivir diez años con una persona y que no conozca tus fetish? Ahí empezó.

Los sacas del armario.

Sí. Los que me dicen que no tienen fetiches son los peores porque esos son los que terminan teniendo más fetiches, pero no pueden confrontarlos. El problema también está en que cuando dices que tienes un fetiche, todo el mundo automáticamente piensa en un tío atado, con cadenas y cuero, pero hay muchos más. A medida que iba subiendo fotos, la gente me decía que le encantaban porque se identificaban y muchos de los fetish que veían también eran sus fantasías. Además, yo creo que los tíos siempre se veían muy guapos con sus fetish.

Cuando expresan su fetiche son más guapos.

Cuando llegan están nerviosos y creo que se preguntan cómo se van a ver en cámara, cómo va a ser el fotógrafo, si les va a meter mano… En fin, imagino: esas serían las preguntas que me haría a mí mismo. Luego se relajan, vamos haciendo fotos y pierden la vergüenza. Se acaban sintiendo cómodos enseñando su fetish.

Herbs Ritts y Bruce Webber son referentes para ti: juegos de blanco y negro, líneas finas, claridad y una textura consistente. Estas características son inspiración para LeBeau. En la entrevista que te hicieron en Homo Town Magazine hace unos años decías que estos fotógrafos realizaron una revolución homosexual en los 90. ¿A qué te refieres?

Mark Wahlberg en 1992 en la campaña publicitaria de Calvin Klein.

Hasta ese momento casi todo eran modelos femeninos. Bruce Webber fue el primero en hacer campañas de publicidad con hombres desnudos o semi desnudos de la mano de Calvin Klein, como Mark Whalberg. Imagínate un paquete enorme colgando de Times Square a principios de los 90. Eso nunca se había visto.

Era la primera vez que el desnudo masculino tomaba protagonismo. La masculinidad como obra de arte. Me siento muy identificado con esa energía masculina.

Pero en tu obra no hay chicos con pluma.  

Si la hay no se nota. Cuando empecé el proyecto nunca hablaba con el modelo. Intentaba esquivar toda conversación con él: el venía, le hacia las fotos y no le preguntaba nada. El primer año no quería que me contaran nada de su vida o no quería hablar con ellos porque no quería que rompieran la magia que yo me montaba en la cabeza con respecto a lo que eran. Creo que por eso si tenían pluma no se notaba. Eran una interpretación mía de esa persona. A partir del segundo año sí que empecé a interesarme por sus vidas, sus fetiches y sus preocupaciones. Ahí sí que hay una obra más enfocada al modelo que se aproxima más a la realidad.

¿Por qué te cuesta fotografiar el lado femenino de los hombres?

Yo creo que es por el uso de la luz. Yo creo que los tíos que fotografío salen muy masculinos porque juego mucho con las sombras. Técnicamente se me hace muy difícil iluminar a la mujer. A otros fotógrafos les sale de forma natural, pero a mi no.

Volviendo a Webber y Ritts. En los 90 presentar al hombre como modelo erótico fue un escándalo, pero hoy no lo es.

Sí que lo es.

¿Por qué?

Porque a la mujer siempre se la puede tratar como a un objeto sexual. Al hombre aún no. Cuando las marcas hacen una campaña en la que el hombre aparece sexualizado, el público en general piensa que el modelo o es puto o es maricón. Piensa en la portada de Pelayo en Interviu. O las fotos de Mario Testino: hace dos años con Cristiano Ronaldo e Irina Shayk y hace pocas semanas con Neymar. Todas han sido un escándalo.

¿Qué hacemos entonces? ¿Luchamos para quitar a la mujer como imagen de objeto sexual o elevamos al hombre como objeto igualmente sexualizable?  

Hasta hace seis meses te hubiera dicho que deberíamos elevar al hombre como objeto sexual, pero el escándalo de Harvey Weinstein lo cambia todo. Ahora las marcas están intentado ser muy cuidadosas a la hora de representar a la mujer y es momento de replantearse qué modelos eróticos queremos representar, y si queremos que nos representen, sean hombres o mujeres.

¿Cuál es el concepto de hombre que quieres transmitir en tus fotos?

Yo sigo buscando al chico LeBeau.

¿Cómo es el chico LeBeau?

No lo sé, es un misterio. Lo sigo buscando. Es un tío que me parece lo suficientemente interesante como para irme a tomar algo con él después de hacer la sesión de fotos para seguir hablando. De ahí nació la idea del afterwork, que solamente era para los modelos que habían participado en el proyecto. A veces les decía que trajesen a la persona más interesante que conociesen y eso hacía que el propio afterwork fuese muy interesante también, porque la gente se conocía y hacía piña en torno al concepto de chico LeBeau.

¿Cómo buscas algo que no existe?

Ya. Creo que si tuviera que asociar el chico LeBeau a alguien, que además me encantaría fotografiar, sería a Miguel Ángel Silvestre.

Pero no sabrías definirme qué es un chico LeBeau.

¿Tú sabrías definirme qué es un chica Almodóvar? Igual que Almodóvar tiene sus musas, yo tengo las mías. Yo creo que un chico LeBeau es una musa: alguien que me inspira, su personalidad, su humor, su morbo…

El actor porno @hector_de_silva en su primera sesión con LeBeau Foto. Héctor y LeBeau volvieron a colaborar juntos para la revista DNA Magazine hace unos meses.

¿Qué es para ti la masculinidad?

Es una energía. La masculinidad para mí es una forma de moverse, una forma de ser. Es verdad que en mis fotos hay chicos que a lo mejor aunque tienen pluma luego no se ve, pero yo no les obligo a ser “masculinos”. Simplemente creo que todo el mundo tiene una energía masculina y otra femenina. Es fascinante jugar con eso. Diane Arbus decía que siempre hay tres formas de mirar: cómo te ve la gente, cómo crees tú que te ve la gente y cómo eres de verdad. A veces fotografío tíos que no son masculinos, pero yo los veo masculinos.

¿Cuál es la frontera entre pornografía y erotismo?

Esa línea cada vez se mueve más. Tom Bianchi, por ejemplo, acaba de publicar un libro de polaroids de los años 70 y principios de los 80, antes de la llegada del SIDA, en el que muestra el rollo y la energía sexual indicativo de esa época. Barcelona es hoy una referencia para el mundo gay. La fantasía que la gente se hace de la ciudad, de los tíos que va a conocer cuando vienen aquí de vacaciones… esto es precisamente lo que estoy documentando. Creo que la línea que separa la pornografía del arte es la iluminación. Si haces la misma foto con un móvil o con flash puede cambiar y ser vulgar.

Los chicos muestran su intimidad cuando se desnudan ante ti

Hay que tener en cuenta que todos los chicos que se hacen las fotos son exhibicionistas. O por lo menos hasta un cierto punto. Yo no podría hacer este proyecto. No me veo capaz de ir a casa de un desconocido, desnudarme, hacerme fotos y que las publiquen. Y no es una cosa de juzgar, para nada, me encantaría poder hacerlo, pero como soy tímido, prefiero estar detrás de la cámara, no me veo capaz de estar delante. Sí pienso que el día que termine el proyecto la última foto que haré será un autorretrato desnudo, aunque aún no sé cuando.

De todos los chicos que te contactan, ¿qué criterio usas para seleccionar a quién fotografías y a quién no?

Si alguien quiere que le saque fotos para subir sus seguidores en Instagram, esto por lo general no funciona conmigo. Otros me preguntan si puedo hacerles fotos para después meterles Photoshop y ahí me doy cuenta de por dónde van. Luego también es un feeling. Miro su Instagram y ahí veo qué hacen, a dónde van y cómo es su vida. Si es un tío que me parece interesante entonces le puedo hacer fotos.

¿Tus modelos se consideran guapos?

La mayoría no. Ellos se ven guapos después de subir las fotos y, por lo general, no se sienten guapos hasta que empiezan a subir en likes. Es triste, pero es así. La misma foto que les he enseñado dos días antes no les convence, pero cuando la cuelgo y consiguen 400 o 500 likes, entonces se sienten guapos y la cuelgan en su cuenta de Instagram. Siempre están buscando su público y su adoración. Todos los hombres gais tenemos este punto de querer que nos quieran. Muchos tienen trabajo, son jóvenes y tienen salud y aun así no es suficiente. Hay de todo, es cierto, pero la mayoría tiene ganas de que le quieran.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s